Cuando accidentalmente encendía la televisión en los 80’s y aparecía Daniela Romo (en mi caso sí era accidental) no podía evitar pensar en lo asqueroso que debía ser tener el cabello tan largo y las implicaciones de usarlo así. En primer lugar en el cómo se las arreglará para ir al baño, los hombres no tenemos tantas dificultades porque con práctica y buena caligrafía, hasta las manos en ocasiones pueden ser prescindibles. La segunda de ellas era pensar qué quería decir “naninanina” porque eso era lo que cantaba en una de sus canciones. Y la tercera era intentar saber porqué las letras eran tan malas y cuánto tiempo invertían sus compositores en componerlas.
Así, una sarta de canciones ochenteras no tenían más profundidad que un chapoteadero del balneario de Lourdes. Sin embargo en su momento uno no las razona, las digiere así sin más. Durante este tiempo desfilaron canciones impactantes que decían cosas como:
“Osito Panda, que aún no anda…” (no dudo que si alguien está leyendo esto, también lo está cantando y más de uno está sonriendo) que me queda muy claro que rima, pero también con “charanda”, “bufanda”, “Fernanda” y no las usaron en su composición. Además de eso, un oso panda recién nacido no creo que tarde más de 1 semana en caminar. También dice “y ya queremos verte jugar, con tu mamita que está orgullosa porque naciste en nuestra ciudad”. Yo creo que su “mamá panda” debe de haber estado más pensando en cómo regresar a su natal China y sus bosques llenos de bambú y eucalipto, que en sentirse orgullosa de que su hijo va a ser infeliz en cautiverio y siendo paisano de Cuauhtémoc Blanco. Puede Usted admirar esta obra de arte aquí: http://www.youtube.com/watch?v=8-w6jlW8e7w, no se asuste por ver el atuendo de Yuri, está diseñado exclusivamente para resistir altas temperaturas o bien, para viajar al espacio exterior a Mercurio, el planeta más cercano al sol.
“Kikiki, kokokó, gurugurugurugurugú cua cuá”: Clásico y único tema de las Payasitas Ni Fú Ni Fá, Una sarta de bufonas que cantaban canciones infantiles, yo me imagino que detrás de ese maquillaje se enconden mujeres horrendas o con malformaciones que les impedían continuar con la cadena reproductiva sin afectar al feto con esos asquerosos rasgos transmitidos por ADN. O quién sabe, tal vez bajo las 8 capas de yeso pintado que se ponían en el rostro se escondían las Tortugas Ninja, que luego de su película se encontraron desamparadas y fuera del cobijo de Hollywood. No lo sé, su identidad es aún ahora para mí, un misterio. También le ofrezco la posibilidad para admirar una pieza de historia: http://www.youtube.com/watch?v=veRKIJwDJeQ, como puede admirar, sus prendas también fueron fabricadas con un material poco flamable.
“Celos”, de Daniela Romo, no entiendo porqué ella tiene tan malas letras una canción que ahora forma parte de una colección de refritos que vuelven a cantarse y que reza así: “celos de tu boca cuando besas a otra chica, tengo celos” (¿Se puede tener celos de una boca? Y porqué tenía celos de la boca de él y no de la de ella? ¿Ella quería besar a la ingrata besucona?), además, si el individuo en cuestión ya se estaba osculando, lengüeteando, estaba literalmente “prensado” con otra mujer, (porque no sólo cela su boca, sino sus ojos y sus manos) no entiendo porqué debe nuestra narradora continuar pensando “hoy quiero bailar sólo contigo”, ¿Qué no tiene valor propio? Cheque nomás: http://www.youtube.com/watch?v=4j7fH0K0OC0, me imagino que los celos terminaron luego que Bosé saliera en la película de Tacones Lejanos.
“Ay ay ay qué calor, hay peligro en el elevador”, nada peor que una joven Tatiana portando el traje de la Pata Daisy. Tenía un videoclip de tan bajo presupuesto donde sin más, una pandilla le correteaba hasta un edificio y ella en lugar de buscar un refugio, se ponía a bailar en las bodegas del mismo, sin importarle el peligro de lo que pudiera ocurrir si los malandros le alcanzaban. Sin embargo todo culmina en el techo de la construcción, donde se da cuenta que lo único que querían era un autógrafo. No sé si las personas que aparecen en este video tienen el valor moral de mostrarles a sus hijos lo que hicieron en su juventud, yo no lo haría. Aquí les dejo, con la advertencia de verlo bajo su propio riesgo http://www.youtube.com/watch?v=MUmIJW71_8o, sus efectos secundarios consisten en las ganas de pintarse una estrella en el cachete.
“Woo mamá, ella me ha besado” Pablito Ruiz era un escuincle argentino al que se le atribuyen obras de arte como esta y alguna otra. Resulta ser que la canción trata de un niño que ingenuamente (aún nos pasa a los adultos) recibe el beso de una niña y cae estúpidamente enamorado de la fémina. Obviamente la infante huye y lo deja como brazo del Santo (chiste para hombres) corriendo como perro loco por la colonia. Me imagino que el niño no tiene otros amigos con quien convivir, por lo que opta por encaminarse hacia su progenitora para compartirle su dicha. Ignoramos la respuesta de su madre, lo que sí sabemos es que el niño la ama más que la Abeja Maya a la señora Abejota Maya, más que el profesor Skinner a su desalmada madre, más que el Gato a Gatomadre… y así sucesivamente. http://www.youtube.com/watch?v=dyoTA0Vtaf8.
Lo que sí es que luego de escuchar estas canciones no nos queda más remedio que asumir nuestro pasado y acompañarlo de unas carcajadas tamaño familiar como la Coca-Cola, tan duraderas como los triciclos Apache, tan blancos como los tenis Panam, que me dan pié a comentar una infinidad de cosas en un futuro post.
domingo, 21 de marzo de 2010
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